Queridos hermanos obispos y sacerdotes venidos de las distintas jurisdicciones eclesiásticas del Ecuador, hermanos y hermanas que nos acompañan ,una vez más bienvenidos.
Iniciamos este encuentro sacerdotal en una Iglesia Misionera como es el Vicariato de Puyo, como así lo pidieron en el anterior encuentro celebrado en Manta.
 El tema de este encuentro: El sacerdote : la alegría de ser discípulo misionero al servicio misericordioso con los hermanos
 La alegría de ser discípulo misionero ,nos dice el Papa Francisco, que es una alegría especial, que brota de haber podido evangelizar, de llevar la buena noticia a los más pobres . La alegría es fruto del Espiritu, y cuando nos dejamos guiar por El ,sentimos y experimentamos ese gozo interior que nos hace exclamar como Maria ¨Mi alma glorifica al Señor porque se ha fijado en la humildad de su servidora.
Alegría de ser discípulo misionero ,esto es lo que Aparecida nos ha pedido en la misión Continental en America: ser discípulos misioneros de Jesús y hacer que otros también lo sean. Cómo no estar alegres de tener un maestro que nos enseña a ser discípulos misioneros , no con la teoría sino con el testimonio ,siendo el misionero del Padre, el enviado por Dios para servir la misericordia de Dios con los hermanos.
 Estad alegres decía Pablo os lo repito estad alegres, y el Papa Francisco con su rostro alegre nos ha visitado y nos ha dado ejemplo, nos invita a evangelizar no con cara triste de cementerio sino con la alegría de Cristo resucitado. No hay razón para estar triste si Jesús está en mi corazón. Por ello queremos que en este encuentro sacerdotal todos hagamos el esfuerzo de vivirle con Alegría porque tenemos a Cristo con nosotros fuente de toda alegría, porque Él nos ha reunido ,nos ha llamado ,nos ha elegido y nos ha enviado. Como familia que se reúne como hermanos que venidos de distintos lugares se vuelven a encontrar para como hacia Jesus con sus discípulos después de que regresan del envio, venid a un sitio tranquilo descansar un poco. A compartir,a orar , a reflexionar juntos. Necesitamos estos espacios que renueven el espíritu de fraternidad de nuestros presbiterios , que nos renueve como pastores con olor de oveja como dice el Papa ,recordando de donde nos sacó de nuestras raices a las que no debemos ni renunciar ni olvidar ,eramos ovejas a veces rebeldes y caprichosas, y su amor nos convirtió en pastores para llevar al rebaño que nos ha confiado el amor misericordioso de Dios, pastores que tenemos un apellido como su Iglesia ,misionera, misioneros de una Iglesia en salida, en búsqueda por las periferias de la oveja sola, descarriada, alejada o perdida, no olvidemos la naturaleza que Jesús dio a su Iglesia con el mandato misionero, Id por todo el mundo y llevad el evangelio a todos los pueblos, la Iglesia de Jesús no pervive ni crece sin pastores misioneros.
 Cuando estamos celebrando medio siglo de aquel Concilio Vaticano.II, en que America dio el tinte misionero en su documento Ad Gentes. No podemos olvidar nuestras raices misioneras, la fe que sembraron los misioneros en este continente de la Esperanza que debe pasar a ser continente del amor, del amor misionero y generoso de una entrega que exige desinstalarse, ver un nuevo horizonte universal, y hacer de nuestra vida una misión y nuestra misión convertirla en vida. Nuestras parroquias vivas, unidas y misioneras.
Nos cuenta Jesús que al ver a la multitud le dio lástima porque andaban como ovejas sin pastor , una multitud con hambre , y Jesús les dice a sus discípulos , que les den de comer , mientras los discípulos le habían dicho a Jesús que les despidiera porque estaban en despoblado y no tenían mas que 5 panes y dos peces con que darles de comer.
Nosotros hoy ¿que contemplamos en nuestro mundo ? y que hacemos ante esa multitud desorientada, hambrienta de paz, de amor de justicia, ¿también nos compadecemos como Jesus o queremos deshacernos de nuestros compromisos solidario con los necesitados como los discípulos ? la indiferencia es el pecado mas generalizado de nuestra sociedad, creemos que cada uno debe solucionar sus problemas, y nosotros llamados a ser pastores de la misericordia. ¿ les dejamos perdidos en la masa que les arrastra , en el egoísmo voraz que pasa de ellos . en la ignoracia, en la exclusión o salimos a su encuentro como el pastor en busca de la oveja perdida?. Tu palabra, de pastor tu caminar hacia el otro y con el otro , tu compartir y escuchar , tu acogida y testimonio de vida, son maneras de saciar el hambre y la sed de esa multitud a la que Jesus no invita a socorrer.
Pastores de la misericordia, pastores misioneros que caminan y salen , que saben repartir el pan del amor y de la paciencia , dela fraternidad, de la hospitalidad , de la amabilidad, de la bondad y de la verda y la justicia y del perdon.
Eso poco que tu tienes es un tesoro para los demás , esos dos peces y esos 5 panes son la solución cuando eres capaz de salir de ti mismo de desprenderte de lo tuyo para unirlo a los de los demás.
En estos días Jesus nos pide también compartir de lo nuestro, escuchar al hermano, dejarnos interpelar y fortalecer nuestra hermandad sacerdotal de pastores que se saben hermanos, que se saben llamados a la misión ,que se saben a repartir esa misericordia santificando la Iglesia guiando al rebaño por caminos que llevan a los buenos pastos que Dios Padre nos regala. En la oración en los sacramentos , en su palabra, en la caridad al prójimo.
 Siempre la escuela del Maestro esta abierta para aprender, y estos días de modo especial, todos podemos enseñar y aprender. Enseñar en ese compartir en familia y en comunidad , aprender en ese contemplar y escuchar . Como Maria nuestra madre que nos acompaña y modelo de discipula de la que sabe escuchar y contemplar el misterio de Dios que cada dia se revela a sus hijos .Que el Gran maestro de los pastores Jesús entre en nuestro corazón le renueve y le cambien con su amor.y nosotros seamos sus dóciles dispulos que le seguimos con fidelidad y prontitud.