Mons. Rafael Con junto al P. Jorge Pineda nuevo párroco de Veracruz. FOTO/VAP

 

|ACTUALIDAD| 

Al posesionarse el P. Jorge como nuevo párroco de Veracruz, nos hace pensar en la necesidad que nuestros pueblos tienen de  pastores que acompañen y guíen a hombres y mujeres hacia Dios.

Pero constatamos en nuestra Iglesia particular una vez más, las palabras de Cristo: la mies es mucha y los obreros son pocos, rogad al dueño de la mies  que envié obreros a su mies. Pocas veces nos hemos sentido como ahora con varias  parroquias vacantes sin presencia de párroco.

Y si nos faltan sacerdotes para atender la mies abundante que Dios nos encomienda, debemos pensar: ¿dónde encontrar esos pastores o sacerdotes que guíen a su pueblo?. Si decimos que los sacerdotes no caen del cielo sino que indican a los demás como llegar al cielo, ¿cómo no encontrar jóvenes generosos que quieran ser guías para el cielo?

Nuestro compromiso como comunidad cristina es rogar al dueño de la mies que envíe sus obreros, pero también  junto a la oración, comprometernos para animar a los jóvenes que con inquietud vocacional manifiestan su interés por la vida sacerdotal o consagrada y no como tantas veces encuentran  un ambiente adverso  en su casa poniendo obstáculos en vez de apoyarles les desaniman, porque los padres no ven la vocación de sus hijos como una bendición sino les buscan  otros caminos que les beneficien económicamente y les otorgue posición social, igualmente en amigos o en el colegio en vez de sentirse orgullosos de tener amigos que orienten su vida por tan nobles ideales, se burlan de ellos o les desaniman.

Por ello hoy nuestro  apoyo, nuestra felicitación  y nuestra mano tendida, para esos jóvenes valientes que sin miedo al que dirán,  dicen a Jesús un Si quiero seguirte como sacerdote para tu Iglesia  

Nuestras parroquias aguardan sacerdotes  que sean esos buenos pastores como Jesús que quieran servir como Jesús y entregar su vida  como Jesús.

"Felicitamos al P. Jorge que dijo Si al Señor que le llamó, a su familia que le apoyó y le acompañó en este camino sacerdotal. Le deseamos  mucha gracia y bendición por parte del Señor que su Espíritu llene su corazón y sea el gran misionero  que como él decía a sus feligreses, encuentre una comunidad que valore al sacerdote, que camine junto con él y que sirva  como Jesús." Monseñor Rafael Cob García.