
La Eucaristía fue presidida por Mons Rafael Cob quien en la homilía agradeció el culmen de la Asamblea con una vivencia sinodal, donde señaló que nos falta mucho por recorrer, pero debemos seguir como el río que avanza, para decir a los demás quien es Jesús, necesitamos de la oración comunitaria y personal, solo con nuestra conversión personal estaremos dando testimonio de vida en nuestro mundo.
Monseñor, invitó a caminar de manera permanente en estas tres claves sinodales (comunión, participación y misión) y desarrollarlas en la vocación específica que vivimos cada uno de los presentes, recordando que la mies es mucha y los trabajadores pocos. Sin embargo, dijo que contamos con la gracia y la fuerza de Dios fiel que nos acompaña.

“Nos encomendamos a Santa María de la Esperanza que nos acompañe y proteja de los peligros. La misión continúa, seamos peregrinos de esperanza” resaltó el Obispo.
