
Los misioneros del VAP realizan su trabajo en grupo sobre el tema de la sinodalidad, que es el «caminar juntos» de todo el Pueblo de Dios: laicos, consagrados, sacerdotes y obispos, escuchando al Espíritu Santo para vivir la misión evangelizadora.
Definida como el estilo y modus vivendi de la Iglesia, implica diálogo, escucha activa, participación corresponsable y discernimiento comunitario, superando el clericalismo.
Aspectos clave de la sinodalidad:
Significado: Deriva del griego syn (juntos) y hodos (camino).
Fundamento: Se basa en el Bautismo, que otorga a todos la dignidad de ser Pueblo de Dios y corresponsables de la misión.

Acciones: Implica reunirse en asamblea, dialogar y orar juntos para tomar decisiones pastorales según la voluntad de Dios.
Proceso: No es solo un evento (como un sínodo), sino una forma de ser de la Iglesia que implica escuchar a todos, no solo a la jerarquía.
La sinodalidad busca cambiar la estructura piramidal por una más comunitaria y participativa.

